Historia del yacimiento de Atapuerca
A finales del siglo XIX se abre una trinchera para el paso de un ferrocarril minero desde la Sierra de la Demanda hasta Burgos. Esta gran obra perforó el complejo cárstico y sacó a la luz los sedimentos de relleno de las cuevas, con restos arqueo- paleontológicos.
Aunque se conocen desde el siglo XIX, el proyecto se inicia a raíz del descubrimiento de restos humanos en 1976. Dos años más tarde, Emiliano Aguirre, Catedrático de Paleontología Humana de la Universidad Complutense de Madrid, forma un equipo interdisciplinario que dirige hasta su jubilación.

A partir de 1991 el proyecto es codirigido por E. Carbonell, J.M. Bermúdez de Castro y J.L. Arsuaga, que, entre otros muchos éxitos profesionales, reciben el Premio Príncipe de Asturias de Investigación en 1997.
La tenacidad de los equipos de investigación y la ejemplaridad de integración de varios grupos en el trabajo fundado por el profesor Emiliano Aguirre, nos permiten afirmar actualmente que estamos ante el yacimiento arqueo-paleontológico más importante del mundo.
IZQUIERDA: Aunque el ferrocarril minero funcionó durante muy poco tiempo, en 1924 todavía podían verse las vías del tren en la trinchera. SUPERIOR: Los canteros de la zona trabajaron en la construcción de la trinchera que atravesó la Sierra de Atapuerca.

Estado de la trinchera del ferrocarril a principio de los años 70 del siglo XX.

Estado de las excavaciones en 1978.



